Para ser mujer

Para ser mujer, no se donde, ni cuando, he ido «aprendiendo» a lo largo de mi vida que:

Tengo que estar siempre limpia, que no puedo tener pelos en las axilas, ni en las piernas, ni en la nariz, ni en el bigote, ni en la entrepierna, y mucho menos que se vean por fuera de los límites de las recortadas bragas o bikinis. 

Además, tengo que hacer bien de comer, tener siempre limpia la casa donde habite, todo recogido, la nevera llena, las plantas frondosas, el suelo sin polvo y la cocina impoluta. 

Otros asuntos de vital importancia son: 

Tener hijos y ser una buena madre

Tengo que vestirme con elegancia, a la moda, no repetir modelito con un mínimo de tres semanas de por medio. 

Tengo que planchar todo bien.

Cuidar de todos los que me rodean, haciendo todos sus menesteres. 

Crear un ambiente acogedor en la casa y mantenerlo como si no hubiera un mañana. 

Cortarme las uñas

Ver películas románticas 

Luchar por mantener mi imagen a un nivel aceptable comparado con el resto de las mujeres del lugar.

Aparentar estar feliz, tanto sin estoy en pareja como si no lo estoy, y en ambas situaciones es de vital importancia. 

Para ser mujer tengo que tener una figura perfecta y mantenerla.

Tengo que estar siempre maquillada y despertarme peinada.

Tengo que tener un pelo precioso y adornado con gracia y estilo. 

Ademas, tengo que tener una cara preciosa, alucinante. 

Hablar poco. 

No tirarme pedos.