Esto es como un crimen, un secreto, una confesión que sólo le puede hacer daño a la gente que se sienta identificada.
A mis amigos, que sepan que no confío ciegamente en ellos, a mi novio que dudo de mi amor, a mis jefes que sepan que no les admiro, por no decir cosas peores, sobre todo al político, que desperdicia el dinero público en cuestiones inútiles y sólo dios sabe que otros trapiches, y lo peor de todo, que yo sigo allí.
Quiero escapar de mi trabajo, me está matando.
Después de 5 años de prostitución de mis principios, por fin veo una salida.
No es excusa, debería haberme ido casi desde el primer día en que vi que las cosas no eran lo serias y responsables que deberían ser.
