La importancia de ser feliz

Después de ocho años de estudio de coaching y autoconocimiento, todo ello con una estructura de personalidad dramática y pesimista entre otras lindezas…por fin he comprendido la importancia de ser feliz. 

Me he dado cuenta también de que sí es posible lograrlo, poco a poco y por «zonas» o «fases» , la desactivación de los mecanismos del ego, que han construido todo el sufrimiento que he sentido en mi vida. 

Si, todo el sufrimiento vivido ha sido una interpretación de mi realidad, obteniendo como consecuencia de esas interpretaciones unos resultados lógicos, que reforzaban en un círculo vicioso e infernal, esa perspectiva distorsionada de Lo Real. 

Ahora me entreno cada día para amar todo lo que veo, y que nada me perturbe con convicción real, porque lo he comprendido de verdad. 

Si algo me perturba, la razón la debo buscar dentro, pues mi comprensión aún no ha llegado a ese punto y no voy a oponer resistencia ni a luchar por cambiar eso del exterior, que también está aprendiendo y tiene todo el derecho a cometer errores igual que yo. 

El trabajo es conmigo, me aplico para lograr comprender qué interpreto yo que me hace sufrir, qué es lo  que no estoy aceptando y así poder cambiarlo en mi interior.

Observo lo que pienso en esas ocasiones de desasosiego, y luego lo entrego.

Lo suelto, quiero verlo de otra manera.

Pero no me pongo a inventar esa otra manera, sino que antes o después, de forma aparentemente mágica, llega esa comprensión.

No la fabrico yo, me es dada. 

El sufrimiento o malestar se convierte así en un aliado, en un guía, pero sólo para darme cuenta de mis límites de tolerancia, comprensión y amor y transformarlos. 

Si duele es EGO, y el ego es incomprensible, es irreal.

Puedo fabricar grandes teorías lógicas sobre las razones de mi ego, pero es un callejón sin salida.

La salida siempre tiene sabor a paz, a alivio y al afloje de las entrañas. 

Me sigue costando, tengo aún mucho «trabajo» por delante, pero merece la pena intentarlo y volver a la paz y la alegría que reaparecen tras las nubes negras.   

Una frase que creo que resume lo que puedo vislumbrar ahora:   

«El conocimiento de uno mismo no tiene fin; no se llega a una consecución, no se llega a una conclusión. Es un río infinito.»


KRISHNAMURTI