De alguna manera la vida nos unió dos veces. Dos temporadas, como se diría en una serie. Ninguna de las dos termino bien. En mi caso, en ambas ocasiones, el final fue un tsunami emocional destructivo. Ese fue el poder que mi mente te otorgó por las lecciones que aún tenía por aprender. Fuiste un gran maestro involuntario. Yo también para ti. Algún día lo verás, a mí me ha costado mucho, pero ya lo veo.
Sé quién eres y te amaré siempre. Eres parte de mi historia y de mis células.
No eres el ogro negro que quedó al margen de mi corazón.
Mi orgullo no podía admitir ante otros que te amo, después de cada rechazo tuyo.
El destino nos unió porque así tuvo que ser, y los momentos de amor no se borran nunca.
Los tuvimos y el amor no tiene tiempo. Ahí está.
Los tuvimos y el amor no tiene tiempo. Ahí está.
Disfruta de este saber, es miel, es vida.
Gracias
