La ilusión de no tener hermanos

Amargos llantos de profunda tristeza desolaron mi alma con devastadora rotundidad a lo largo del 16 y 17. Como toda ilusión, se va desvaneciendo poco a poco, si le vas quitando fuerza en lugar de alimentarla, a pesar de que siga ahí, cruel e implacable una y otra vez.

Me apoyé en «Un curso de milagros»(UCDM), y lo sigo haciendo. Por eso sé que es una ilusión. Que lo crea mi mente, que no es esa la verdad. 

Sentía bucles infinitos de desesperación y soledad abrumadora. 
Sabía que había amado profundamente a todas, o mejor dicho, a casi todas, las parejas que tuve en el pasado, y los seguía amando. Parecía que nada de todo eso importaba, que ya no existía y me hundía en la oscuridad sintiendo todo ese infierno de soledad, olvido e incomprensión.
No hay palabras para describirlo… quizás negrura, desesperanza, hastío.
La más terrible de las tristezas después de haber rebasado todos los límites posibles, seguía y seguía ocurriendo, una y otra vez. 
UCDM, define al ego como: el odio cruel, la necesidad de venganza y los gritos de dolor, el miedo a la muerte y el deseo de matar, la ilusión de no tener hermanos y el yo que parece estar solo en el universo.

El yo que parece estar solo en el universo.
Al final, se acabó la ilusión de no tener hermanos.
No sé como explicarlo, pero ocurrió.